
El León y el Ratón · Page 3 of 7
Una Pequeña Promesa
—¡Por favor, gran león, perdóname! —chilló el ratón—. No quise hacer daño. Si me dejas ir, te prometo que algún día pagaré tu bondad.
El león echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada. —¿Tú? ¿Pagarme a mí? ¡Eres demasiado pequeño para ayudar jamás a alguien tan poderoso como yo!
Aun así, el valor de aquel ratoncito le divirtió. Con un resoplido, levantó la pata y lo dejó escabullirse.