Cenicienta

Cenicienta · Page 4 of 9

Un poco de magia

Un hada madrina bondadosa apareció ante ella. —Seca tus lágrimas —le dijo con dulzura—. Tú también irás al baile.

Con un movimiento de su varita, una redonda calabaza se convirtió en una carroza dorada. Seis pequeños ratones se transformaron en seis caballos blancos.

Y con otro suave movimiento, el vestido gastado de Cenicienta se transformó en un hermoso traje, y en sus pies aparecieron dos delicadas zapatillas de cristal.

—Recuerda —le dijo el hada madrina con ternura—, la magia se desvanece con la última campanada de medianoche. Debes regresar antes de eso.

—Lo haré —prometió Cenicienta, sonriendo como no lo hacía desde hacía años.