La Tortuga y la Liebre

La Tortuga y la Liebre · Page 7 of 7

La Línea de Meta

La tortuga llegó al viejo roble apenas unos instantes antes de que la liebre llegara dando saltos, jadeando y sin aliento.

El prado estalló en vítores. "¡La tortuga gana! ¡La tortuga gana!"

La liebre, humillada, se acercó e inclinó la cabeza. "Tenías razón al sonreír", admitió. "Lento pero seguro sí puede ganar la carrera."

Desde aquel día, la liebre nunca volvió a presumir, y la tortuga nunca tuvo necesidad de hacerlo.