
Los Tres Cerditos · Page 4 of 8
Una Casa de Ladrillos
El tercer cerdito trabajó todo el día y hasta bien entrada la noche, apilando ladrillos y mezclando mortero hasta que le dolían los brazos.
"¿Para qué tomarte tanto trabajo?", se burlaban sus hermanos, asomándose desde su juego. "¡Ven a jugar con nosotros!"
"Iré", dijo el tercer cerdito, "en cuanto mi casa pueda mantenerme a salvo y calentito pase lo que pase".