
Blancanieves y los Siete Enanitos · Page 4 of 10
La pequeña cabaña
Blancanieves llamó a la puerta. Toc, toc, toc.
Nadie respondió.
Abrió la puerta con cuidado. Dentro había la casita más pequeña y extraña que jamás había visto.
Había una mesita con siete platitos, siete tacitas y siete sillitas.
Y arriba... siete camitas.
Blancanieves había caminado todo el día. Estaba agotada. Se recostó sobre las camitas, cerró los ojos... y se quedó profundamente dormida.