
Hansel y Gretel · Page 7 of 7
De vuelta a casa
Un amable pato blanco ayudó a los niños a cruzar sanos y salvos un ancho río, y pronto los árboles comenzaron a resultarles familiares.
Por fin, divisaron entre los árboles la pequeña casa de su padre. Él corrió a su encuentro, con lágrimas de alegría en los ojos: nunca había dejado de buscarlos, ni un solo día.
Con las joyas de la casita, la familia nunca volvió a pasar hambre, y Hansel y Gretel jamás olvidaron cómo el cuidarse el uno al otro los había llevado sanos y salvos a casa.