Ricitos de Oro y los Tres Osos

Ricitos de Oro y los Tres Osos · Page 8 of 8

A Casa Antes del Anochecer

Ricitos de Oro salió de un salto de la cama, bajó corriendo las escaleras y salió disparada por la puerta tan rápido como se lo permitieron sus piernas, todo el camino de vuelta a casa a través del bosque.

Nunca olvidó la lección que le enseñó aquella pequeña visita: siempre llamar a la puerta, esperar a ser recibida y tratar con cuidado las casas y las pertenencias de los demás.

Y desde ese día, los tres osos siempre se aseguraban de cerrar bien la puerta antes de salir a su paseo matutino.