
El ganso que ponía huevos de oro · Page 4 of 7
Querer más, más rápido
Pero conforme pasaban las semanas, el granjero se fue impacientando. Un huevo de oro al día ya no le parecía suficiente.
—Piensa en lo ricos que podríamos ser —le dijo a su esposa una noche— si tuviéramos todo el oro de golpe, en vez de esperar huevo a huevo.
Su esposa frunció el ceño. —Pero si ya tenemos todo lo que necesitamos.
Aun así, el granjero no podía dejar de pensar en ello.