Un dragón en la biblioteca

Un dragón en la biblioteca · Page 2 of 7

Una ventana abierta

Una noche, Ember notó una ventana abierta en la biblioteca del pueblo, con las cortinas ondeando suavemente con la brisa.

El corazón de Ember latía con fuerza. Seguramente ya todos estarían dormidos.

Con cuidado, en silencio, Ember bajó de puntillas desde las colinas, se coló por la ventana y se deslizó adentro.

Hileras y más hileras de libros cubrían cada pared, más de los que Ember jamás había imaginado. Esa noche, acurrucado junto a una alta estantería, Ember leyó hasta la primera luz de la mañana.