
El Niño que Gritaba: "¡Lobo!" · Page 4 of 7
Un lobo de verdad
Algún tiempo después, cuando el sol comenzaba a ponerse, el niño notó que algo se movía en el borde del bosque.
El corazón empezó a latirle con fuerza. Un par de ojos amarillos brillaban entre las sombras: era un lobo de verdad, acercándose sigilosamente al rebaño.
El niño se puso de pie de un salto y gritó con todas sus fuerzas.
—¡Lobo! ¡Lobo! ¡Un lobo está atacando de verdad a las ovejas! ¡Por favor, ayúdenme!