Ariel y el Mar

Ariel y el Mar · Page 2 of 9

El Mundo de Arriba

De vez en cuando, Ariel nadaba hacia arriba, arriba, arriba, hasta que su cabeza asomaba sobre la superficie.

Le encantaba ver el cielo teñirse de naranja al atardecer, y los grandes barcos navegar con las velas llenas de viento.

—La superficie no es lugar para una sirena —le decía su padre, el Rey del Mar, con dulzura—. El reino es donde perteneces, a salvo con nosotros.

Ariel asentía, pero no podía evitar soñar con todo lo demás que había allá afuera.