
Ariel y el Mar · Page 8 of 9
El Regalo de su Padre
De repente, el Rey del Mar emergió de las olas. Había buscado a su hija en cada rincón del océano.
Vio el miedo en sus ojos, y el amor en los del príncipe, y lo comprendió todo.
Con un movimiento de su tridente, una luz suave envolvió a Ariel. Su voz regresó, traída de vuelta por la brisa del atardecer.
—Has mostrado más valentía que ninguna sirena antes que tú —dijo con dulzura—. Ahora puedes pertenecer a ambos mundos: al mar y a la orilla.